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by Izquierda

Luis Villoro, sobre la izquierda, la muerte y el amor

septiembre 4, 2015
Foto: EFE/lavanguardia.com

Fragmentos de la entrevista realizada a Luis Villoro por Rodrigo Laguna, académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

LA FILOSOFÍA

Mis preguntas fundamentales eran más bien preguntas que cualquier niño puede hacerse: ¿Qué debo hacer? ¿Para qué? ¿Adónde voy a ir? Toda filosofía nace de la preocupación de una persona en una situación. Toda filosofía existe en una situación y está influida por su tiempo.

La filosofía es la posibilidad de hacerse preguntas, no consiste en dogmas o en doctrinas. En ella no hay respuestas definitivas, hay preguntas. Es la interrogación constante que conduce a otras interrogantes. Las preguntas fundamentales permiten que cambiemos de opinión al reflexionar.

Por eso la filosofía no es ideología: un bloque de doctrinas, sino que es un conjunto de preguntas que nace de la perplejidad del ser humano. Empieza en cuestionamientos que parecen sencillos como: ¿Quién soy? La filosofía griega decía que la filosofía es una virtud intelectual. Pero no una virtud para hacer productos, sino una virtud intelectual, para pensar mejor, para ver el mundo desde una perspectiva más amplia.

Para cambiar la realidad de su país, un filósofo, además de reflexionar mucho sobre ello, puede comprometerse para hacer algo al respecto. Trabajar en equipo con gente de muchas otras disciplinas. La filosofía no sólo sirve para reflexionar, es también la posibilidad de actuar. En mi vida he tratado, poco a poco, de comprometerme cada vez más y de actuar para mejorar las cosas.

 

LA IZQUIERDA

Tengo una posición asumida en la izquierda, pero en los tiempos en que estudié, en mi juventud, no había tomado partido por nadie. Tardé mucho tiempo en tener una posición política clara. Después de pasar por muchos caminos me di cuenta que es necesario tener una postura para hacer algo ante la realidad injusta. La situación en México está muy mal, y por ello necesitamos cambiar muchas cosas. La posición que quiere hacer los cambios es la izquierda.

La izquierda es una posición que puede ser individual o colectiva que dice “no” a la dominación y a las situaciones de opresión. Dicha dominación puede provenir del Estado o puede provenir del individuo frente a sí mismo. La izquierda quiere decir siempre “no” a la opresión. Rechaza la dominación y todo lo que existente que intente dominar.

La izquierda no es una doctrina, es una actitud que se enfrenta a toda clase de imposición. Es la posición que quiere hacer los cambios y no dejar las cosas como están.

Tengo fe en que (en México) encontraremos poco a poco un camino. Mi participación política va en ese sentido, me parece que la socialdemocracia tiene un porvenir en este país, la derecha no tiene ningún porvenir. La izquierda debe ponerse de acuerdo para enfrentar los intereses privados y económicos del capitalismo extremo.

 

CREER, SABER, CONOCER

La filosofía analítica no me interesa. Los filósofos analíticos son gramáticos que piensan el lenguaje. Eso está muy bien pero a mí me interesa algo más amplio. La filosofía no sólo es la reflexión sobre el lenguaje. Me interesa la filosofía como una reflexión en situación, como decían los existencialistas. Una filosofía que tenga la actitud de estar en el mundo.

Tampoco creo en la Metafísica, soy muy escéptico del pensamiento que quiere ir más allá sin comprender lo que está aquí. El mundo es un mundo en el que podemos caminar para repensar las cosas. Los filósofos han pensado el mundo una y otra vez desde Grecia, esa reflexión existe porque las cosas pueden ser siempre de otra manera. Sin embargo también afirmo que la claridad y el rigor son las características de una buena filosofía, en Latinoamérica muchas veces nos ha faltado ser más rigurosos y más claros.

La rigurosidad entendida como consciencia de la justificación de lo que se está diciendo. Revisar que lo que decimos esté basado en buenas razones, de otra manera nuestras afirmaciones son dubitativas, frágiles. La filosofía debe tener siempre buenas razones.

Mi libro Creer, saber, conocer no es de filosofía analítica. Es obvio que tiene influencia de la filosofía analítica, ¿quién no tiene influencia de esa filosofía? Fue muy importante en el siglo XX. Prueba de ello es que el libro termina con una crítica a la filosofía analítica y muestra que hay problemas que la superan y que van más allá. Mi lugar es México, sus indígenas.

 

EL ZAPATISMO, LOS INDÍGENAS

Me ha preocupado mucho la división en México entre los indígenas y la modernidad occidental. Es un tema que me ha marcado mucho. He estado mucho tiempo en contacto con los indígenas, acabo de estar en Chiapas en una reunión sobre lo que ellos llaman “la otra campaña.” El movimiento indígena actual plantea una decisión: o seguir aceptando las cosas como están y que no pueden cambiar, o buscar procurar que las cosas cambien radicalmente.

El movimiento zapatista, por ejemplo, tiene el interés de que las cosas cambien. No es un movimiento que proponga una revolución violenta. Ya hubo muchas en México y no es deseable otra. El movimiento indígena trata de cambiar las cosas a fondo de una manera pacífica y dialogante. La historia de México ha sido una historia de muchos actos violentos. Pero a veces las revoluciones violentas son necesarias para un cambio radical, tal es el caso de la Independencia de México y la Revolución Mexicana. Pero a pesar de que eran hechos violentos estaban cargados de esperanza. El camino que debemos seguir ahora no puede ser violento, y para ello hace falta organización. Los zapatistas están tratando de ir a ese camino, por eso me interesan mucho.

 

LAS EMOCIONES

La modernidad ha creído que puede entender todo a través de la razón y no es así. El problema de los indígenas es producto del abuso de la razón. Frente a ese abuso cabe también la emoción y el sentimiento. No somos simplemente seres racionales, somos emotivos, esperanzados, eso también constituye a los humanos. Ahí es donde tenemos que reconocer la intuición además de los argumentos racionales. La intuición que toma en cuenta las emociones y eso en muchos casos es más importante que el razonamiento puramente racional.

A la filosofía le deben importar las intuiciones, porque no nace como una necesidad de razonar sino de la perplejidad. Esa perplejidad es esencialmente emotiva y a través de la emoción da lugar a la filosofía. Es después del asombro cuando queremos razonar y nos olvidamos de la emoción siguiendo un camino seco y riguroso.

 

LA RELIGIÓN Y LA MUERTE

Yo he sido muy religioso, pero no soy católico. Más bien he sido partidario de la doctrina budista porque es una doctrina cosmológica. Tengo mucha influencia de las religiones orientales, especialmente del budismo, pero eso no quiere decir que sea budista.

Me voy a morir pronto y no creo en la resurrección ni que mi alma vaya a ir a algún lado. Sólo el cristianismo y otras religiones específicas creen en la inmortalidad del alma pero yo no creo en ello. Para empezar no creo en que haya diferencia entre alma y cuerpo. Tampoco creo en Dios, en ese sentido soy ateo, pero si creo en la divinidad del cosmos, que el mundo mismo es divino.

Pienso en la muerte como una manera de disolverse, difundirse en el todo. Todos nos vamos a morir algún día. Yo entiendo ese proceso como una unión con todo: las galaxias, la materia, incluso aquello que aparentemente no tiene relación con el individuo.

 

EL AMOR

El amor es siempre la necesidad de estar en la presencia de lo otro; que puede ser una persona o puede ser la divinidad. Lo otro es lo que siempre está presente en nosotros, por ejemplo, los indígenas frente a lo occidental. Lo otro es lo que es diferente a nosotros y al serlo nos produce esperanza y necesidad de un ideal que abarque a todos. Los indígenas y los pobres son vistos como lo otro en el capitalismo de occidente. Esa otredad tiene que dar lugar a una reflexión filosófica fuerte que vaya más allá de los estereotipos.

Las relaciones con los demás, fundamentalmente el camino hacia el amor, es lo que mi corazón siente que le interesa realmente.

 

Fuente: entrevista publicada originalmente en la Revista Escrutinio y difundida por animalpolítico.com